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Primeras pescadas en Cuba .
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Mi primera experiencia bajo la superficie
del agua ocurrió en Varadero y tenia poco mas de 3 años.
Mi padre era un magnifico nadador y le encantaba alardear.
Siempre que íbamos a la playa me montaba
en sus hombros y me llevaba mar adentro, suficientemente lejos de la línea
de bañistas para que mi madre se
pusiera al borde del ataque de nervios. Y sucedió que un día le dio un calambre,
(de eso me enteré después) y yo me HUNDI pero no tuve tiempo de sentir miedo,
inmediatamente fui sacado a flote y la única imagen que recuerdo de este hecho,
es el reflejo de la luz en el agua. Los fondos coralinos de Varadero, tan
famosos, solo los conozco desde hace unos 10 años. Eso me causa pena porque
como matancero que soy, no habían vacaciones si no se iba a "La Playa", o
sea, a Varadero.
Pero la primera experiencia como pescasub
la tuve a los 12 o 13 + ó -, fue en un canal en la ciénaga de Zapata y mi
compañero era poco mayor que yo.
Teníamos una máscara para los dos pero
no aletas, así que había que turnarse. Los arpones eran de fabricación personal
(si quieren la descripción la hago en otro momento) y las posibles piezas
eran unos peces de agua dulce conocidos por "biajacas" los cuales eran considerados
grandes si llegaban a los 15 cm de largo. A pesar del "flamante" equipo pudimos
pinchar algunas biajaquitas pero se nos fueron casi todas porque la flecha
no tenia espoleta. Recuerdo que
capturamos muchas pero con anzuelo.
Después vimos un pescasub de "verdad",
tenía de todo, aletas, mascara y arpón (probablemente un Nemrod), largo y
con el mango al centro y lo más importante, un ensartador lleno de biajacas
enormes, truchas, cuveretas o guasinucos pequeños y hasta un manjuarí. Ahora
se que en algunos lugares de ese mismo canal se pueden capturar grandes sábalos
y robalos.
No incluí detalles por no alargar demasiado la historia pero si a alguien
le interesa sólo pregunten.
Rodrigo
Pesca afortunada
Pero para que veas que no siempre las
historias con mal comienzo terminan mal, les cuento esta.
El viernes fui de pesca, una nada, porque
tenía muy poco tiempo a mi disposición ya que debía trabajar por la tarde,
le avisé a mi pareja la
noche anterior diciéndole que por tener poco tiempo me iba delante. A las
8:00 estaba en el agua, casi no había corriente pero hay una
suspención que parece estar nadando en una sopa, la visibilidad es regular
(en el fondo 7-8 m horizontal). Pescando a la espera logro arponear dos
pecesitos (son mojarras, pequeñas pero sabrosas para comer fritas) y fallo
el tercero, eso hace que el cardumen se pierda.
Me canso de esperar en el mismo sitio así que me traslado a otro lugar, en
el trayecto me reuno con mi compañero de pesca que ha nadado casi una milla
para dar conmigo, no porque estuviera perdido sino porque había entrado al
agua del otro lado de la bahía,
Tenía otros dos pecesitos en la boya y después de otra hora de pesca no había
cambiando mucho el pasapeces y el agua se había enturviado tanto que
decidimos regresar.
Después del cruce de regreso a mi no me quedaba mucho tiempo más, eran casi
las 11:00 de la mañana hara a la que yo me habí propuesto estar en seco, así
que me despedí del Compañero y puse rumbo a tierra.
Iba dejándome caer con la corriente y mientras hacía bajadas sobre 10 m +
o - cuando sentí un tirón en la boya y al sacar la cabeza Efigenio (mi
compañero) me hace señas de que regrese rápido, tenía en su mano un nailon
que había visto pasar delante de sus gafas a media agua. No sabía que había
la otro extremo pero tiraba mucho, así que comenzamos a cobrar suave hasta
ver al animalito que resultó ser un jurel de más de10 kg, porque la banda
(filete sin cola ni cabeza) que me tocó pesó algo más de 5 libras. El pescador
de caña que la perdió debe estar maldiciendo todavía, pero
nosotros nos arregló el día. Yo llegué tarde al trabajo pero valió la pena.
Saludos y buena pesca,
Rodrigo
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